Podología y traumatología: patologías y tratamientos

Los pies son una de las partes más importantes del cuerpo humano, por tanto, su cuidado adquiere gran importancia. De esta forma, se evitarán patologías que afecten a la calidad de vida del paciente. Ante la aparición de síntomas o dolor es importante acudir a un especialista que pueda realizar un diagnóstico completo.

¿Qué es la podología?

La podología es la especialidad médica que estudia y trata las enfermedades y alteraciones de los pies. Así mismo, el podólogo lleva a cabo tratamientos de prevención de posibles patologías que afecten a la salud de los pies.

¿Qué patologías trata la podología?

La podología trata distintas afectaciones del pie, especialmente, aquellas relacionadas con la piel y las uñas. Una de las patologías más comunes tratadas por la podología son las infecciones por hongos, que se desarrollan en ambientes húmedos y pueden provocar picor y molestias en el paciente.

Además, es común la visita al podólogo por la aparición de uñas encarnadas, normalmente provocadas por un mal corte de las uñas, o papilomas, que se producen por la introducción del virus del papiloma en el pie, a través de pequeños cortes o heridas.

Por último, en muchos casos, la sudoración excesiva puede hacer que el paciente acuda a la consulta de podología, para evitar patologías desencadenantes.

Cuándo acudir al podólogo

Ante la aparición de síntomas tales como dolor o mal olor el paciente debe acudir al podólogo, para que evalúe la sintomatología y aplique el tratamiento adecuado, en caso de ser necesario. En el caso de durezas o callosidades en la planta del pie, se recomienda pedir cita en el podólogo, para que los trate de manera correcta, ya que un tratamiento casero, en muchas ocasiones, puede agravar los síntomas y provocar patologías más graves.

Por otro lado, el paciente deberá acudir al podólogo ante la aparición de alteraciones en la pisada, que provoquen dolor o dificulten la realización de actividades habituales, para someterse a un estudio de la pisada con el objetivo de evitar lesiones en otras partes del cuerpo provocadas por un mal apoyo del pie.

¿En qué se diferencian la podología y la traumatología podológica?

Como se ha visto, el podólogo trata patologías infecciosas, en su mayoría, relacionadas con la piel y las uñas del pie. Sin embargo, dentro de la traumatología, existe una rama que se encarga de estudiar y tratar las patologías óseas y musculares del pie, ésta es la traumatología podológica.

Patologías tratables por la traumatología podológica

Como se ha explicado, la traumatología podológica, trata todas aquellas patologías relacionadas con los huesos, cartílagos y músculos del pie. Algunas de las lesiones más tratadas por los traumatólogos podológicos, son esguinces y fracturas o fisuras óseas. Además, es habitual, que pacientes con enfermedades degenerativas, tales como la artrosis, acudan al traumatólogo podológico, al manifestar dolor, especialmente, localizado en los dedos de los pies.

Por otro lado, el traumatólogo podológico, puede tratar lesiones de cartílago y aquellas localizadas en el tendón de Aquiles, así como, alteraciones en los dedos, tales como, dedos en martillo o juanetes.

Tratamientos de la traumatología podológica

Una vez que el paciente ha acudido a la consulta del traumatólogo podológico, se llevará a cabo una evaluación de la lesión. En primer lugar, se realizará una palpación física, en la que se estudiarán aquellos puntos en los que el paciente experimenta más dolor. En muchos casos, será necesario realizar pruebas diagnósticas complementarias, tales como radiografías o resonancias magnéticas.

Una vez realizado el diagnóstico, se aplicará el tratamiento más adecuado a la patología del paciente. En los pacientes que manifiesten alteraciones en la pisada, el tratamiento más efectivo suele ser la prescripción de plantillas ortopédicas, que serán personalizadas y se elaborarán a partir del estudio del pie del paciente.

En los casos más severos, en los que el paciente precise de cirugía, se podrá llevar a cabo una microcirugía del pie, en la que se aplica anestesia local y el paciente es dado de alta pocas horas después de la intervención. En los últimos años, se están llevando a cabo cirugías mediante artroscopia de tobillo, en las que se introduce una cámara que permite observar la articulación en su totalidad.

En muchos casos, tras la evaluación y el diagnóstico de la patología, el traumatólogo pauta un tratamiento rehabilitador, supervisado por un fisioterapeuta especializado.

¿Cómo cuidar la salud de los pies?

En algunos casos las patologías de los pies son inevitables, sin embargo, es importante seguir ciertas pautas que pueden ayudar a prevenir lesiones en los pies. Adquiere especial importancia la calidad del calzado, es importante usar zapatos de materiales transpirables, y con anchura suficiente. Además, se recomienda evitar o limitar a ocasiones puntuales, zapatos de punta y de tacón.

Por otro lado, se recomienda hidratar los pies de manera constante, para evitar la aparición de durezas y callosidades, así como, evitar andar con los pies descalzos sobre superficies duras o rugosas.

Como se ha visto, cuidar la salud de los pies es fundamental para prevenir la aparición de patologías que puedan afectar a la calidad de vida. Por eso, es importante seguir ciertas pautas y acudir a un especialista de manera periódica.

 

 

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