Beneficios del uso de plantillas ortopédicas

Las plantillas ortopédicas pueden suponer la solución para la corrección de lesiones y mejorar la postura. Es importante acudir a un profesional que realice un estudio de la pisada, para personalizarlas a cada paciente.

¿Qué son las plantillas ortopédicas?

Las plantillas ortopédicas son dispositivos médicos recetados que se colocan en el interior del zapato, con el objetivo de corregir problemas en la pisada.

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Para que las plantillas ortopédicas sean efectivas y cumplan su función de forma correcta es necesario realizar un estudio biomecánico previo de la pisada.

En este estudio, se analiza el pie en posición estática y dinámica, y su relación con la posición de otras articulaciones, como la rodilla, la cadera o la columna vertebral. Se realiza una prueba de estabilidad y un estudio de la huella plantar mediante una plataforma de presiones.

Función de las plantillas ortopédicas

El principal objetivo de las plantillas ortopédicas, es reducir las fuerzas patológicas en el pie, para prevenir y mejorar el rendimiento de algunos músculos. Esto, puede solucionarse con el uso de plantillas, ya que pueden reducir la fuerza sobre determinadas zonas.

En caso de padecer lesiones, las plantillas pueden ayudar a aliviar el dolor, ya que reduce la tensión y la presión sobre la zona lesionada. Además, ayudan a mejorar la estabilidad corporal, ya que reparten el peso del cuerpo de forma equilibrada.

Una de las funciones más importantes de las plantillas, es proporcionar un apoyo óptimo al arco del pie, lo que puede evitar la aparición de ciertas patologías.

Tipos de plantillas ortopédicas

En función de sus características y de las patologías que se pretendan corregir, existen diferentes tipos de plantillas: las plantillas de contención, que evitan las posiciones forzadas del pie, en las que pueda existir riesgo de lesiones.

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Por otro lado, las plantillas de corrección corrigen la postura incorrecta del pie, para evitar el desarrollo de lesiones y la sobrecarga de otras articulaciones.

También, existen plantillas para zonas más específicas, por ejemplo, las plantillas taloneras. Se colocan en la zona del talón, y corrigen desviaciones. Suelen ser de silicona, para absorber impactos. En esta línea, también se pueden encontrar plantillas para tratar patologías concretas, es el caso de las plantillas para espolón calcáneo, con su uso se puede reducir la inflamación de forma notable en poco tiempo.

Beneficios de las plantillas ortopédicas

El uso de plantillas ortopédicas, puede suponer grandes beneficios para los pacientes, siempre que hayan sido prescritas por un especialista. Además, es habitual, que los resultados puedan observarse a corto plazo. Pueden corregir las deformidades del pie, ya que sirven como rehabilitación para la patología de pie plano o cavo.

Como se ha explicado, las plantillas mejoran la estabilidad y la estructura del cuerpo, y proporcionan descanso, ya que evitan la tensión y presión en ciertas zonas, lo que evita sobrecargas.

El uso de plantillas pautadas, es una de las soluciones más efectivas para evitar la aparición de lesiones.

¿Cuándo utilizar plantillas ortopédicas?

Como se ha mencionado, es importante que el uso de plantillas ortopédicas esté pautado y supervisado por un especialista, para evitar efectos colaterales negativos. De esta forma, es fundamental, que las plantillas sean personalizadas para cada paciente, es decir, que se diseñen en función de las características del paciente.

Normalmente, su uso se recomienda en casos de enfermedades metabólicas que afecten al peso corporal. En caso de aumentos drásticos de peso, las plantillas ortopédicas pueden reducir el impacto sobre los pies.

En casos de dolor crónico, que impide realizar actividades habituales es recomendable su uso, ya que puede aliviar los dolores de forma notable.

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Consejos para el cuidado de los pies

Los pies son una de las zonas del cuerpo humano que más sufre las consecuencias de otras lesiones y que más incapacitante puede resultar para la realización de actividades cotidianas.  Por eso, es importante tener en cuenta ciertas pautas para mantenerlos en buen estado.

En primer lugar, es importante dar importancia al calzado que se usa. Debe ser un calzado de buena calidad, que permita que el pie transpire, que proporcione una sujeción adecuada que evite torceduras o malas posturas. Por eso, los expertos recomiendan no abusar de los zapatos de tacón, ya que suponen una posición forzadas para los huesos del pie y los músculos posteriores de la pierna.

En esa línea, es importante la calidad y el material de los calcetines. Lo más adecuado, es utilizar calcetines de algodón, que permitan que el pie transpire. De esta forma, además, se evitará la aparición de hongos y otras patologías. Tampoco es recomendable andar descalzo en superficies muy duras o irregulares.

Es importante acudir al podólogo de forma periódica, y utilizar plantillas cuando sea necesario, siempre pautadas por un profesional, y personalizadas para cada paciente, realizando un estudio previo de la pisada.

El uso de plantillas ortopédicas puede suponer muchos beneficios para el paciente, ya que puede eliminar y aliviar dolores que resulten incapacitantes en la realización de actividades diarias. No obstante, es fundamental realizar un estudio previo para conocer las características del paciente.

Las plantillas ortopédicas pueden suponer la solución para la corrección de lesiones y mejorar la postura. Es importante acudir a un profesional que realice un estudio de la pisada, para personalizarlas a cada paciente.

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