¿Qué es la estenosis de canal y cómo se diagnostica?
Cuando hablamos de estenosis de canal nos referimos al estrechamiento del canal medular, el espacio por dónde pasan la médula espinal y el tejido neurológico. Este estrechamiento provoca presión sobre los tejidos nerviosos, lo que puede generar dolor, hormigueo o debilidad en las extremidades. Aunque en la mayoría de los casos esta reducción del canal es consecuencia de una degeneración del tejido adyacente, lo que es una patología bastante frecuente en personas mayores de 50 años, también puede ocurrir debido a un accidente o algún golpe de origen traumático. Si experimentas dolor o molestias tras caminar durante un tiempo o incluso hormigueo en las piernas, brazos, manos, es importante que acudas a un médico para que realice un estudio y las pruebas necesarias para un correcto diagnóstico. Por lo general estas pruebas consisten en una valoración previa de los síntomas que presenta el paciente complementado con una radiografía. En muchos casos se precisa también de la realización de una resonancia magnética principalmente si sufres una hernia de disco
Artrosis, hernias discales y otras Causas de la estenosis de canal
Como hemos mencionado previamente, en la mayoría de los casos la causa de sufrir una estenosis del conducto vertebral se debe a los cambios por el desgaste que sufre la columna vertebral, fundamentalmente relacionados con la artrosis. Aunque también es muy común que este problema se deba a una hernia de disco que presiona este tejido neurológico alojado en el interior de las vértebras. Según el jefe de la Unidad de Cirugía de Columna del HM Universitario Montepríncipe, aproximadamente el 80% de la población sufrirá de hernia de disco o lumbalgia a lo largo de su vida. Este dato refleja el aumento progresivo de estas condiciones en los últimos años. Otras causas menos comunes de la estenosis de canal incluyen malformaciones congénitas, lesiones traumáticas, infecciones o tumores que afecten la columna vertebral. Aunque estas condiciones son menos frecuentes, también pueden generar un estrechamiento en el canal medular, llevando a los mismos síntomas debilitantes que la artrosis o las hernias de disco.Síntomas de la estenosis de canal
Los síntomas de la estenosis de canal pueden variar según la gravedad de la condición y la ubicación del estrechamiento en la columna vertebral. Los más comunes incluyen:- Dolor lumbar o cervical: dependiendo de la región afectada, los pacientes pueden experimentar dolor en la parte baja de la espalda (lumbalgia) o en el cuello (cervicalgia).
- Hormigueo o debilidad en las extremidades: la presión sobre los nervios puede causar sensaciones de adormecimiento o debilidad en las piernas, brazos, manos o pies.
- Dificultad para caminar: a medida que la estenosis progresa, algunos pacientes experimentan dolor al caminar.
- Pérdida de equilibrio: en casos graves, la estenosis puede afectar la coordinación y el equilibrio, aumentando el riesgo de caídas.
Tratamientos para una estenosis de canal
Aunque en muchos casos la cirugía es la mejor opción para el paciente, el tratamiento inicial suele recurrir a técnicas de rehabilitación y tratamientos ortopédicos como electroterapia, mesoterapia y cinesiterapia. Todo ello apoyado por el uso de fármacos para aliviar el dolor y los síntomas del paciente. Cuando hablamos de casos en los que el paciente aqueja un mayor dolor se emplean tratamientos más agresivos como la radiofrecuencia o artrodesis lumbar.Operación de hernia discal lumbar mediante de endoscopia avanzada de columna
La operación de hernia de disco mediante endoscopia es una técnica mínimamente invasiva que permite la extracción precisa de hernias discales, aliviando la presión sobre la médula espinal y los nervios que pueden generar patologías como la estenosis de canal. Este procedimiento garantiza una intervención segura, rápida y con menos complicaciones. A continuación, describiremos los pasos clave de este proceso quirúrgico.
En primer lugar se introduce una aguja guía y dentro de ella un dilatador que nos permite no dañar ningún tejido neurológico, muscular u óseo y acceder directamente mediante esta cánula a la zona en la que vamos a trabajar.
Tras localizar el nivel comprobamos la correcta visualización del disco. Ya tenemos nuestro canal de trabajo bien posicionado.
Con un vaporizador especial, con punta de láser que trabaja con radiofrecuencia, vamos cauterizando o retrayendo los tejidos según las necesidades. Dicho vaporizador nos ayuda a ir identificando las estructuras que debemos ir limpiando.
Este proceso de limpieza con el vaporizador es muy importante realizarlo tanto en la parte inferior como en la parte superior del ligamento posterior, dónde tenemos alojada la hernia en este caso en concreto.
Procedemos a retirar la hernia muy despacio y con mucha delicadeza para que no se suelte ningún fragmento y salga entero. Al ser un fragmento tan grande se retira la cámara a la vez que la hernia.
Tras la retirada de la hernia accedemos al otro lado de la hernia para comprobar que no quedan fragmentos y limpiar todo el canal tanto por el lado derecho como por el izquierdo, por el que hemos accedido.
En la visión endoscópica vemos el tejido neurológico en la parte superior y podemos comprobar el hueco que ha dejado la hernia y que ahora dicho tejido neurológico tiene el espacio correcto y está completamente liberado.
Cauterizamos los pequeños vasos sanguíneos que rodeaban la fragmento extraído y comprobamos de nuevo que no haya más fragmentos para extraer y que el espacio de las estructuras neurológicas es ahora el correcto.
Por último se le realiza al paciente una infiltración con corticoides locales y se espera hasta que se pase el efecto de la anestesia para comprobar su estado y su mejoría. En la imagen podemos ver el fragmento de hernia extraído de casi 2cm que oprimía el canal.