Cirugía de columna como tratamiento para la estenosis de canal producida por una hernia discal

El dolor de espalda es algo que nos afecta a todos en algún momento de nuestra vida. Puede aparecer como una pequeña molestia o hasta un dolor más agudo que nos impida realizar ciertos movimientos con facilidad. En casos severos este dolor puede afectar a tu vida diaria ya que sencillas tareas se pueden volver muy complicadas.

Aunque asociamos estos dolores a realizar sobreesfuerzos podemos sufrir una lesión de forma repentina simplemente inclinando la espalda o tras permanecer en una mala postura de forma prolongada.

¿Qué es la estenosis de canal y cómo se diagnostica?

Cuando hablamos de estenosis de canal nos referimos al estrechamiento del canal medular, el espacio por dónde pasan la médula espinal y el tejido neurológico. Estos tejidos sufren una presión inusual al reducirse el espacio disponible.

Aunque en la mayoría de los casos esta reducción se produce por una degeneración del tejido adyacente, lo que es una patología bastante frecuente en personas mayores de 50 años, también es posible que se deba a un accidente o algún golpe de origen traumático.

Si sufres dolor o molestias tras caminar durante un tiempo o incluso hormigueo en las piernas, brazos, manos, es importante que acudas a un médico para que realice un estudio y las pruebas necesarias para un correcto diagnóstico. Por lo general estas pruebas consisten en una valoración previa de los síntomas que presenta el paciente complementadas con una radiografía. En muchos casos se precisa también de la realización de una resonancia magnética principalmente si sufres una hernia de disco.

artrosis hernia discal y otras patologías de columna vertebral

Artrosis, hernias y otras causas para la estenosis de canal

Como ya hemos comentado, en la mayoría de los casos la causa de sufrir una estenosis del conducto vertebral se debe a los cambios por el desgaste que sufre la columna vertebral, fundamentalmente relacionados con la artrosis.

Aunque también es muy común que este problema se deba a una hernia de disco que presiona este tejido neurológico alojado en el interior de las vértebras. Según el jefe de la Unidad de Cirugía de Columna del HM Universitario Montepríncipe aproximadamente el 80% de la población sufrirá de hernia de disco o lumbalgia a lo largo de su vida. Este dato está extraído del progresivo aumento de estas enfermedades durante los últimos años.

Tratamientos para una estenosis de canal

Aunque en muchos casos la cirugía es la mejor opción para el paciente, siempre se trata de evitarla comenzando el tratamiento con técnicas de rehabilitación y tratamientos ortopédicos como electroterapia, mesoterapia y cinesiterapia. Todo ello apoyado por el uso de fármacos para aliviar el dolor y los síntomas del paciente.

Cuando hablamos de casos en los que el paciente aqueja un mayor dolor se emplean tratamientos un poco más agresivos como infiltraciones o radiofrecuencia.

Operación de Hernia discal lumbar paso a paso

1 - Aguja guía para marcar el canal e introducir el dilatador

En primer lugar se introduce una aguja guía y dentro de ella un dilatador que nos permite no dañar ningún tejido neurológico, muscular u óseo y acceder directamente mediante esta cánula a la zona en la que vamos a trabajar.

2 - Localizamos el nivel y nuestro área de trabajo en la vértebra

Tras localizar el nivel comprobamos la correcta visualización del disco. Ya tenemos nuestro canal de trabajo bien posicionado.

3 - Vaporizador para cauterizar la zona con láser de radiofrecuencia

Con un vaporizador especial, con punta de láser que trabaja con radiofrecuencia, vamos cauterizando o retrayendo los tejidos según las necesidades. Dicho vaporizador nos ayuda a ir identificando las estructuras que debemos ir limpiando.

4 - Retirada de la hernia discal de la zona lumbar

Este proceso de limpieza con el vaporizador es muy importante realizarlo tanto en la parte inferior como en la parte superior del ligamento posterior, dónde tenemos alojada la hernia en este caso en concreto.

5 - Limpieza de la parte inferior y porterior del ligamento

Procedemos a retirar la hernia muy despacio y con mucha delicadeza para que no se suelte ningún fragmento y salga entero. Al ser un fragmento tan grande se retira la cámara a la vez que la hernia.

6 - Vision endoscópica del tejido neurológico tras la retirada de la hernia

Tras la retirada de la hernia accedemos al otro lado de la hernia para comprobar que no quedan fragmentos y limpiar todo el canal tanto por el lado derecho como por el izquierdo, por el que hemos accedido.

7 - Limpieza de los dos lados de la vértebra

En la visión endoscópica vemos el tejido neurológico en la parte superior y podemos comprobar el hueco que ha dejado la hernia y que ahora dicho tejido neurológico tiene el espacio correcto y está completamente liberado.

8 - Cauterización de los vasos sanguíneos adheridos al fragmento de hernia discal

Cauterizamos los pequeños vasos sanguíneos que rodeaban la fragmento extraído y comprobamos de nuevo que no haya más fragmentos para extraer y que el espacio de las estructuras neurológicas es ahora el correcto.

9 hernia de disco de unos 2cm extraída durante la operación

Por último se le realiza al paciente una infiltración con corticoides locales y se espera hasta que se pase el efecto de la anestesia para comprobar su estado y su mejoría. En la imagen podemos ver el fragmento de hernia extraído de casi 2cm que oprimía el canal.

Postoperatorio endoscopia avanzada de columna

Con la innovadora técnica ideada por el Instituto de Cirugía Avanzada de Columna se consigue que tras pocas horas de la operación el paciente pueda irse caminando y sin apenas dolor, tan sólo con una cicatriz de un par de centímetros. Al consistir en una técnica ultramínimamente invasiva los posibles problemas del postoperatorio se reducen hasta ser algo residual. El paciente se va a casa tras despertarse del efecto de la anestesia empleada durante la cirugía.

Durante la primera semana tras la operación el paciente va recuperando su rutina diaria de forma normal pudiendo realizar una práctica deportiva normal tras un mes y medio, aproximadamente, desde la cirugía.

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