Tendintis rotuliana: qué es y cómo se diagnostica

La tendinitis rotuliana es una lesión habitual en deportistas y personas que practican deportes de impacto, ya que está relacionada con una presión constante sobre el tendón rotuliano.

Es importante, tener en cuenta ciertas pautas para evitar la aparición de esta lesión, que puede afectar dirctamente a la calidad de vida del paciente.

Tendintis rotuliana_ qué es y cómo se diagnostica

¿Qué es la tendinitis rotuliana y cuáles son sus causas?

La tendinitis rotuliana, es una lesión en el tendón rotuliano, que es, el que conecta la rótula con la tibia. Este tendón tiene una función fundamental en el movimiento de extensión de la rodilla.

Es una lesión muy común en deportistas y también es conocida como “rodilla del saltador”. La causa suele estar relacionada con una tensión repetitiva sobre el tendón rotuliano lo que, a la larga, causa desgarros y debilitamiento del tendón.

Otras causas están relacionadas con un desequilibrio muscular en la articulación. La aparición de tendinitis rotuliana, también es común en pacientes de enfermedades autoinmunes o metabólicas, o aquellos con insuficiencia renal, ya que este tipo de patologías interrumpen el flujo sanguíneo de la rodilla.

Tipos de tendinitis rotuliana

Síntomas de la tendinitis rotuliana

Los síntomas de la tendinitis rotuliana suelen manifestarse mediante un dolor intenso en la rodilla que, especialmente, aparece tras haber realizado esfuerzos o practicado deporte. Sin embargo, es común que el dolor empeore y aparezca durante la realización de actividades cotidianas, como subir o bajar escaleras. Lo que puede resultar incapacitante para el paciente.

Este dolor, habitualmente, aparece acompañado de rigidez articular o debilidad, que se extiende a lo largo de la pierna.

Tipos de tendinitis rotuliana

En función de las características de la lesión, se pueden diferenciar diferentes tipos de tendinitis rotuliana: en primer lugar, tendinopatía del tendón rotuliano proximal. En este caso, las fibras del tendón sufren un desgaste, normalmente por roce excesivo o sobrecarga.

En segundo lugar, existe la tendinopatía del tendón rotuliano distal, que se caracteriza por la existencia de calcificaciones próximas a la tibia.

Por último, se puede diferenciar la neovascularización tendinosa. En este caso, se producen cambios próximos al tendón, creándose micro-vasos y fibras nerviosas, que causan dolor.

Diagnóstico de la tendinitis rotuliana

Para un correcto diagnóstico de la tendinitis rotuliana, en primer lugar se tendrá que hacer un estudio de la historia clínica del paciente, en el que se preste especial atención a episodios de dolor en el tendón rotuliano.

A continuación, se hará una exploración física, en la que se observará dónde se localiza el dolor y se tratará de palpar si existen o no calcificaciones.

En muchos casos, será necesario realizar pruebas diagnósticas de imagen, que aporten información más minuciosa, por ejemplo, ecografías o resonancias magnéticas.

Tratamiento tendinitis rotuliana

En el caso de la tendinitis rotuliana, es importante que el tratamiento sea el adecuado para cada paciente, para evitar que la lesión se convierta en crónica, que afecte de forma directa a las actividades cotidianas del paciente.

En primer lugar, se suelen prescribir antiinflamatorios y se recomienda la aplicación de hielo en la zona. Suele ser recomendable el tratamiento de fisioterapia, mediante el que se realizarán ejercicios de estiramiento, que reducirán los espasmos musculares y ejercicios de fortalecimiento, que harán que la musculatura se fortalezca y, de esta forma, se reducirá la tensión sobre el tendón rotuliano.

Consejos para prevenir la tendinitis rotuliana

En los últimos tiempos, se han puesto en marcha tratamientos innovadores, por ejemplo, infiltraciones intra y peritendinosas de corticoides, que reducen la inflamación alrededor del tendón. Además, se están llevando a cabo infiltraciones de células madre, que evitan la formación de neovascularizadores.

En algunos casos, es necesario realizar una cirugía que, generalmente, se realiza mediante artroscopia y con incisiones muy pequeñas, por lo que se consideran cirugías mínimamente invasivas de rodilla. En este tipo de cirugías, se liberan las adherencias del tendón, lo que alivia el dolor del paciente.

Consejos para prevenir la tendinitis rotuliana

Para prevenir la tendinitis rotuliana es importante llevar un control del peso corporal, ya que a mayor peso corporal el tendón rotuliano tendrá que soportar más presión, lo que aumentará el riesgo de desgarro.

Además, es importante realizar ejercicios de fortalecimiento, que mantengan la articulación fortalecida y, de esta forma, evitar presión excesiva sobre el tendón. Es recomendable la práctica regular de deportes de bajo impacto.

Ante la aparición de dolor al realizar movimientos con la rodilla, es importante acudir a un especialista que estudie la lesión.

Como se ha podido observar, es importante acudir a un profesional ante la aparición de dolor en la zona, para evitar que la tendinitis rotuliana cronifique. Un diagnóstico precoz, evitará la aplicación de tratamientos más agresivos, que, requieren mayor tiempo de recuperación.

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