Estrés y tensiones musculares

El estrés es una patología que cada vez tiene más peso en la sociedad, un gran porcentaje de la población lidia con la ansiedad en su día a día. Esta tensión puede afectar a los músculos, provocando dolores y molestias que afecten de forma directa a la calidad de vida del paciente. Es importante saber identificarla y acudir a un profesional que pueda ayudar a gestionarla.


¿Qué relación existe entre el estrés y las lesiones?

El estrés afecta a un gran porcentaje de la población, teniendo consecuencias directas sobre la salud. En el caso de los músculos, el estrés es un factor que puede agravar lesiones y patologías de forma notable.

Como se ha podido saber, el estrés tiene un poder directo sobre los músculos del cuerpo humano, pudiendo provocar rigidez muscular, así como contracción de los músculos. Además, el estrés aumenta el riesgo de desarrollar tensión muscular y lesiones musculares, que pueden afectar de manera negativa a la calidad de vida del paciente y a la realización de sus actividades habituales.

¿Qué es la tensión muscular?

La tensión muscular es aquella que se produce por la contracción de uno o varios músculos, normalmente provocados por una situación de estrés general. Este tipo de tensión, puede favorecer el desarrollo de patologías de mayor gravedad, así como afectar al estado de salud general del paciente.

Causas de la tensión muscular

Las principales causas de la tensión muscular están relacionadas con patologías psicológicas, como el estrés y la ansiedad. En muchos casos, la tensión muscular surge como consecuencia de una gestión inadecuada  de las situaciones de estrés existentes en la vida del paciente.

Síntomas de la tensión muscular

Los síntomas de la tensión son muy diversos y pueden variar en función de cada paciente y sus características físicas y psíquicas. No obstante, es habitual que los pacientes con tensión muscular experimenten dolor de cabeza punzante que, en muchos casos, se extiende por cervicales, cuello y hombros. En muchas ocasiones, el dolor de cabeza puede ir acompañado de sensación de mareo o desorientación.

Por otro lado, es habitual que el paciente sufra dolor muscular agudo, en la zona afectada, que puede ir acompañada de inmovilidad o debilidad articular. Los pacientes con tensión muscular suelen manifestar dificultad para conciliar el sueño, lo que produce un descanso muscular insuficiente, que agrava la sintomatología.

¿Cómo se diagnostica la tensión muscular?

Cuando el paciente acude al especialista manifestado tensión muscular, se realizará un examen físico, en el que se estudiarán aquellas zonas en las que se experimenta mayor molestia o dolor. Además, se debe realizar un estudio de la historia clínica previa del paciente, con el objetivo de comprobar si existen antecedentes de patologías psicológicas.

En algunos casos, será necesario realizar pruebas de diagnóstico por imagen, con el objetivo de descartar otro tipo de patologías.

Tratamientos para la tensión muscular

Una vez que se ha realizado un diagnóstico completo, se prescribirá un tratamiento adecuado que ayude a que la tensión muscular tenga las mínimas consecuencias en la salud del paciente. En primer lugar, se recomienda la aplicación de calor en la zona afectado, así como, un tratamiento a base de antiinflamatorios, que ayude a aliviar el dolor en el paciente.

Además, la fisioterapia puede aportar buenos resultados en el tratamiento de la tensión muscular, ya que contribuye a la relajación muscular y proporciona pautas para que el paciente corrija y modifique su postura.

En la mayoría de los casos, se recomienda un tratamiento preventivo de la tensión muscular, que ayude a evitar nuevas recaídas, así como, al control del paciente sobre sus emociones y su musculatura. Por ello, puede ser muy beneficiosa la práctica de técnicas de respiración diafragmática y entrenamiento autógeno, que ayuda a reducir la ansiedad, trabajando la concentración en las sensaciones corporales.

Prevención de la tensión muscular

Como se ha visto, en la mayoría de los casos, la tensión muscular se puede prevenir realizando un trabajo de gestión de la ansiedad. Para ello, es importante practicar técnicas de relajación y llevar a cabo un control sobre la respiración. En este tipo de patologías, adquiere gran importancia el tratamiento preventivo.

Por otro lado, se recomienda practicar deporte de forma constante. De esta forma, el paciente experimentará cansancio muscular, lo que ayudará a la conciliación del sueño y, por tanto, a un nivel de ansiedad menor.

En muchos casos, puede ser muy beneficioso contar con ayuda psicológica que ayude a la gestión de los sentimientos y la ansiedad, lo que será útil para prevenir la aparición de tensión muscular.

Disciplinas que ayudan a prevenir la tensión muscular

Existen ciertas disciplinas que pueden resultar beneficiosas para prevenir la tensión muscular, por ejemplo, el pilates o el yoga. Ambas disciplinas, se centran en el control de la postura y en la relajación postural.

Además, la práctica de natación puede ser muy útil para liberar tensión muscular y ayudar a la gestión del estrés.

Como se ha explicado, ante la aparición de dolor o síntomas de tensión muscular es importante acudir al profesional adecuado. Así como, llevar a cabo ciertas pautas que pueden resultar beneficiosas para minimizar los efectos de la ansiedad sobre la salud de los músculos.

2 comentarios en «Estrés y tensiones musculares»

  1. Hola, me diagnosticaron protrusiones cervicales, posible hernia cervical, pero que según una neurocirujana, no era necesario operar. Tengo dolor crónico, me dijo que practicara deporte, estoy haciendo bici estática, la medicación, he probado todo tipo, de antiinflamatorios, y no me sirven de mucha ayuda. Creen que con deporte de bici y un poco de ejercicio estiramientos mejoraría. Gracias.

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