Cefalea tensional: tipos y causas

La cefalea tensional, es una patología frecuente en la población, que, en muchos casos, surge como consecuencia del estrés emocional. Esta patología, puede resultar incapacitante para el paciente, por eso, adquiere especial importancia acudir a un especialista que realice un diagnóstico correcto.

¿Qué es una cefaléa tensional?

¿Qué es una cefalea tensional?

La cefalea tensional, es una patología muy común entre la población, especialmente entre adolescentes y adultos con edades comprendidas entre los 30 y 50 años. Se conoce como cefalea el dolor de cabeza común que aparece, especialmente, localizado en la cabeza, el cuello o el cuero cabelludo.

Causas de las cefaleas tensionales

Las causas de la cefalea tensional son muy variadas en función del motivo que cause su aparición. Es muy común que aparezca como consecuencia de contracciones o lesiones musculares del cuello o las cervicales. Además, puede estar relacionada con una subida de la tensión ocular o con patologías de la ATM, por ejemplo, el bruxismo.

Es común que aparezca en pacientes crónicos de sinusitis, que es la inflamación de los senos paranasales.

Además, la cefalea tensional es una patología ligada al estrés físico y emocional. Es común que pacientes con trastornos psicológicos, presenten un cuadro médico de cefalea tensional.

Tipos de cefalea tensional

En función de los síntomas que presente el paciente y la localización del dolor, se distinguen diferentes tipos de cefaleas. En primer lugar, se diferencian las cefaleas primarias, que son dolor de cabeza, provocados, normalmente por la tensión.

Por otro lado, se encuentran las cefaleas secundarias, que surgen como consecuencia de otra patología. Por ejemplo, las cefaleas que surgen como consecuencia de la sinusitis.

Las migrañas, son un tipo de cefaleas, que se caracterizan por dolores constantes de cabeza, que empeora con la realización física y periodos de estrés.

También, se diferencia la cefalea en trueno, que suele aparecer en pacientes con hipertensión craneal o como consecuencia de enfermedades infecciosas. Las cefaleas de efecto rebote, surgen como efecto secundario de medicaciones para tratar otras patologías.

La cefalea en racimos, suele presentarse en forma de brotes de diferente duración, y suele estar relacionada con el estrés y con el consumo de alcohol y tabaco.

Síntomas de las cefaleas

El síntoma más característico de las cefaleas es un dolor intenso que se extiende por la cabeza y la cara. Los pacientes suelen experimentar dolor en las cuencas de los ojos, así como en las sienes. El dolor es agua y puede resultar muy incapacitante para el paciente.

El dolor provocado por las cefaleas, puede ser constante o aparecer en brotes. Normalmente, suele aparecer tras sobreesfuerzos y aliviarse en períodos de reposo.

Diagnóstico de las cefaleas

Una vez que el paciente acude manifestando síntomas, se llevarán a cabo diferentes pruebas diagnósticas, para elaborar un diagnóstico y aplicar el tratamiento más adecuado. En primer lugar, se realizará un análisis de sangre, que aportará información sobre el estado general del paciente.

En la mayoría de los casos, suele ser necesario realizar más pruebas complementarias, tales como radiografías o resonancias magnéticas. Algunos pacientes son sometidos a un TAC o escáner cerebral, con el objetivo de descartar patologías más graves, tales como tumores cerebrales, que puedan ser los causantes del dolor.

Tratamientos para las cefaleas

Una vez que se ha realizado un diagnóstico correcto, el especialista elaborará el tratamiento más adecuado para el paciente. En primer lugar, se pautarán medicamentos de efecto inmediato, tales como analgésicos, triptantes y narcóticos, con el objetivo de aliviar el dolor que el paciente experimenta en los brotes o crisis.

Además, en el caso de las cefaleas, adquiere especial importancia el tratamiento preventivo, es decir, aquel que ayuda a evitar y detener los brotes de dolor. En este caso, se suministrará un tratamiento basado en anticonvulsivos y relajantes musculares.

Existen distintos tratamientos que pueden ayudar al tratamiento de las cefaleas. Por ejemplo, la acupuntura o la hipnosis. En los últimos años, se está introduciendo la terapia cognitivo-conductual para tratar esta patología, mediante la cual el paciente toma control de sus pensamientos y emociones, aprendiendo a gestionar el dolor a través de éstas.

Prevención de las cefaleas tensionales

Prevención de las cefaleas tensionales

En algunos casos, las cefaleas tensionales son inevitables y aparecen de forma inoportuna. Sin embargo, existen ciertas pautas que pueden ayudar a los pacientes a gestionar y prevenir la aparición de brotes de dolor. En primer lugar, adquiere especial importancia adquirir rutinas y horarios.

La alimentación juega un papel importante. Por ello, se recomienda que el paciente siga una alimentación equilibrada, y evite el consumo de ciertos alimentos, como el queso, el chocolate y las bebidas excitantes.

Se recomienda, además, realizar ejercicio de bajo impacto de forma constate, que ayude a la liberación de tensión. Además, puede ser útil practicar técnicas de relajación o disciplinas como pilates o yoga.

Remedios caseros para aliviar las cefaleas tensionales

Existen ciertos remedios que, en momentos en los que el paciente está atravesando un brote de dolor, pueden ayudar a controlarlo y aliviarlo. En primer lugar, se recomienda la aplicación de frío en la frente.

Además, puede ser beneficioso la aplicación de aceites esenciales y el consumo de infusiones, como la manzanilla que ayudan a la relajación muscular. Incluir en la dieta alimentos antiinflamatorios, como el jengibre, puede aliviar, de forma significativa el dolor.

Como se ha explicado, las cefaleas tensionales, pueden afectar de manera significativa a la calidad de vida del paciente. Por eso, adquiere especial importancia seguir un tratamiento preventivo y respetar ciertas pautas que ayudan a su control.

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