Diagnóstico y tratamiento de la falsa ciática en Madrid

El síndrome del piriforme se debe a la afección del músculo piramidal, ubicado en la región de las nalgas, de forma que el nervio ciático puede llegar a provocar dolor que se extiende a la zona de las piernas y en el pie, por lo que suele confundirse con la ciática. En este post te contamos todo lo que debes conocer sobre el síndrome piramidal.

¿Qué es el músculo piriforme?

El músculo piriforme es un pequeño músculo piramidal de la pelvis, el cual se ubica en la parte posterior del glúteo mayor, cuya forma es aplanada triangular de vértice externo. Este músculo comienza en la parte baja de la columna vertebral.

Se encuentra dentro del grupo de músculos cortos rotadores externos de la cadera, a los cuales se les conoce como pelvitroncantéreos.

Función del músculo piramidal

Debido a su posición en la región del glúteo, el músculo piriforme se encarga de asistir en la rotación externa de la cadera, además de intervenir en la abducción de la cadera, de forma que permite alejar la pierna de la línea media del cuerpo.

Origen e inserción del músculo piramidal

Este músculo se origina en las tres primeras vértebras del sacro, dirigiéndose además hacia la cabeza del fémur, insertándose en el borde superior del trocánter mayor.

Diagnóstico y tratamiento del síndrome del piriforme

¿Qué es el síndrome del piriforme?

El síndrome del piriforme se trata de una afección en la que el músculo piriforme provoca cierto dolor en la zona de las nalgas. El músculo piriforme también puede llegar a comprimir al nervio ciático, por lo que también se conoce como “falsa ciática”, y además, sus síntomas son muy parecidos a una ciática.

También se puede denominar síndrome del conductor, puesto que los conductores profesionales permanecen sentados durante largos tiempos.

El síndrome del piriforme afecta en gran parte a las mujeres, mientras que en los hombres es poco común encontrar esta afección. De esta forma, suele presentarse entre los 40 y 50 años de edad.

Síntomas del síndrome del piriforme

Como bien se ha mencionado anteriormente, muchos de los síntomas del síndrome del piriforme son similares a la ciática. Es decir, un dolor que desciende por la espalda junto a un dolor en la parte posterior del muslo, la pantorrilla y el pie.

El síndrome del piriforme también presenta síntomas de dolores continuos en la zona de las nalgas.

En caso de los conductores profesionales o personas que permanecen largos periodos de tiempo sentados, el dolor aparece después de estar sentados, mejorando al acostarse sobre la espalda.

Además, los pacientes con síndrome del piriforme se ven afectados por una reducción del movimiento de la cadera.

Qué es el síndrome del piriforme

Causas del síndrome piramidal de la pelvis

Las causas que provocan la aparición del síndrome piramidal son diversas.

En primer lugar, se debe al acortamiento del musculo piramidal, pero existen otras. Sentarse durante periodos de tiempo prolongados es otra de las causas del síndrome del piriforme, por lo que es frecuente encontrar esta patología en los conductores profesionales.

De igual forma, permanecer sentados en superficies duras durante largos periodos de tiempo es otra de las causas principales del síndrome piramidal.

Cuando se realiza práctica deportiva, y aparecen traumatismos de repetición, se origina el síndrome del piriforme. Es frecuente encontrar dicha patología en pacientes que realizan un exceso de ejercicio y practican actividades como correr, caminar, subir escaleras y levantar demasiado peso a la hora de entrenar.

Por otro lado, las alteraciones biomecánicas como la hiperlordosis lumbar causa la aparición del síndrome del piriforme, debido a la rigidez que existe en la parte baja de la espalda. Otras de las causas pueden ser la dismetría de los miembros inferiores, la disfunción del suelo pélvico o el valgo de rodilla.

Finalmente, otra de las causas del síndrome del piriforme, aunque menos frecuente, se debe a los traumatismos ocasionados por caídas y movimientos repentinos de la cadera.

Causas del síndrome piramidal de la pelvis

Diagnóstico y tratamiento del síndrome del piriforme

Para poder conocer si el paciente presenta síndrome del piriforme, se realizan una serie de pruebas diagnósticas, como puede ser la resonancia magnética.

Como maniobras para diagnosticar el síndrome piramidal, se pueden encontrar una gran variedad. La maniobra de Freiberg tiene como objetivo realizar una rotación interna de la cadera forzada.

Al mismo tiempo, la maniobra de Pace y Nagle permite evaluar el síndrome del piramidal, la cual consiste en conseguir la rotación externa de la cadera.

La maniobra de Beauty, por su parte, consiste en mantener la cadera flexionada durante unos segundos.

Todas ellas ayudan a diagnosticar el síndrome del piriforme, y así poder eliminar otras patologías como puede ser una falsa ciática.

Se recomienda, en cualquier caso, evitar la sedestación prolongada, intentando siempre realizar pequeños paseos cada media hora.

Como otra de las causas se debe al exceso de entrenamiento, se aconseja evitar realizar actividades deportivas que requieran esfuerzos excesivas.

Por otro lado, los ejercicios de la movilidad de la cadera, pueden ayudar a restaurar la posición de la cadera.

Para el tratamiento de síndrome del piriforme, te recomendamos contar con traumatólogos de confianza para que puedan realizar el diagnóstico más acertado, de forma que se logre la recuperación más temprana del paciente.

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