¿Qué es una lumbalgia?

La lumbalgia es una enfermedad muy común, que afecta a un gran número de personas en la actualidad. En ocasiones, surge como consecuencia de la repetición de movimientos que suponen posturas forzadas para la espalda. Es importante acudir a un traumatólogo especialista de columna ante la aparición de síntomas, que realice un diagnóstico correcto y diseñe el tratamiento adecuado para cada paciente.

¿Qué es una lumbalgia?

¿Qué es la lumbalgia?

La lumbalgia es una patología muy común entre la población, que afecta a personas de edades muy diversas.

Se conoce como lumbalgia al dolor localizado en la parte baja de la espalda, normalmente puedo ir acompañado de dolor irradiado hacia las piernas o la parte alta de la espalda.

Causas de la lumbalgia

Las causas de la lumbalgia son muy diversas, y pueden tener un origen multifactorial, es decir, puede estar provocada por distintos factores.

Una de los motivos más comunes, puede ser una alteración de la estabilidad vertebral, por ejemplo, enfermedades como la escoleosis o la lordosis, que afectan directamente a la posición de la columna vertebral.

Es habitual la aparición de lumbalgia en pacientes de enfermedades degenerativas, como la osteoporosis. En este aspecto, la lumbalgia es una consecuencia del desgaste de huesos y músculos.

En algunas ocasiones, la lumbalgia puede aparecer tras fracturas, fisuras o traumatismos óseos.

Tipos de lumbalgia

En función de las características que presente la patología del paciente, existen diferentes tipos de ciática. En primer lugar, la lumbalgia mecánica, suele aparecer tras realizar movimientos bruscos o que suponen posturas forzadas para la espalda, en este caso, los pacientes suelen experimentar mejoría en reposo.

Por otro lado, la lumbalgia no mecánica, tiene origen inflamatorio. Es decir, la patología aparece como consecuencia de una inflamación que puede estar provocada por roturas o traumatismos.

Por último, se diferencia la lumbociática . En este caso el dolor tiene su origen en la zona lumbar y afecta directamente a las terminaciones nerviosas. En la mayoría de los casos está provocado por una hernia discal o una estenosis raquídea

 

Síntomas de la lumbalgia

 

Síntomas de la lumbalgia

Los síntomas de la lumbalgia varían en función del paciente y de su estado general. Aún así, en la mayoría de los casos el dolor se irradia hacia las piernas y la parte superior de la espalda. Además, los pacientes suelen presentar un dolor agudo, que puede resultar incapacitante y afectar a las actividades del día a día.

Algunos pacientes pueden experimentar espasmos musculares, que provocan la tensión y rigidez de los músculos lumbares, afectando directamente a la movilidad.

Diagnóstico de la lumbalgia

En el caso de la lumbalgia, es importante identificar los síntomas a tiempo y acudir a un especialista, para evitar que la lesión se cronifique.

Primero, el médico realizará un examen físico con palpación de la zona, en el que se realizará una primera valoración.

En segundo lugar, en muchos casos, es necesario realizar pruebas diagnósticas de imagen, tales como radiografías, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas. Éstas, permitirán conocer una información más concreta para el diagnóstico de la patología.

En los casos en los que exista sospecha de presión en la médula espinal o afectación en los nervios, se realizará una mielografía. En este caso, se inyectará un líquido de contraste alrededor de la médula espinal del paciente empleando una aguja específica.

Tratamiento lumbalgia

Cuando el paciente es diagnosticado de lumbalgia, en primer lugar se recomienda la aplicación de calor y frío en la zona, con el objetivo de aliviar el dolor. En muchos casos, se prescribe un tratamiento farmacológico de antiinflamatorios, que ayude a controlar la inflamación.

En estos casos, adquiere especial importancia un tratamiento con fisioterapia, que ayude a la corrección de la higiene postural. Además, es recomendable que el paciente realice ejercicios de rehabilitación para fortalecer la musculatura lumbar.

Pautas para prevenir la lumbalgia

Pautas para prevenir la lumbalgia

En algunas ocasiones la aparición de lumbalgia es inevitable, especialmente en casos de lumbalgia no mecánica, ya que puede ser consecuencia de otras patologías.

Sin embargo, existen ciertas pautas que pueden ayudar a prevenir la aparición de lumbalgia mecánica.

En primer lugar, es importante realizar ejercicios de calentamiento antes de la práctica deportiva, que ayuden a preparar la zona.

Además, es recomendable realizar ejercicios de fuerza y fortalecimiento, tanto de la zona lumbar como del core. Se deben evitar los deportes de impacto, que suponen un impacto repetitivo en la zona lumbar.

Por otro lado, se debe prestar importancia al calzado. Lo más recomendable es el uso de un zapato cómodo, que no sea demasiado plano ni demasiado ancho y que garantice una pisada correcta. El uso de zapatos de tacón se debe limitar a ocasiones puntuales.

Como se ha explicado, es importante tener en cuenta ciertas pautas para evitar la aparición de lumbalgia. De esta forma, se controlará la lesión y se evitará que resulte incapacitante para el paciente, pudiendo afectar a su calidad de vida.

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