Artrosis: síntomas, tratamientos y prevención

Dentro de la clasificación de enfermedades reumáticas que afectan al aparato locomotor del paciente, podemos destacar la artrosis como una de las más comunes.

En este artículo te explicaremos todo sobre esta enfermedad que afecta a mucha gente. Encuentra aquí la información que necesitas o contacte con nuestros especialistas que podrán asesorarte en una consulta privada.

Qué es la artrosis

Los huesos de nuestro cuerpo están unidos en sus extremos por una cápsula articular que contiene el líquido sinovial. Esta cápsula cartilaginosa que envuelve a la articulación permite la unión y movimiento de los huesos.

Qué es la artrosis

La artrosis es una enfermedad reumática que afecta el cartílago que envuelve a las articulaciones produciendo dolor y rigidez.

Tipos de artrosis más frecuentes

Podemos señalar distintos tipos de Artrosis dependiendo de la zona que se ve afectada por esta patología.

Artrosis de manos

Es el tipo más frecuente de artrosis: por lo general tiene un importante factor genético y afecta más al sexo femenino. Comienza a desarrollarse por una articulación hasta llegar  a la totalidad de la mano. El dolor que produce es más intenso en el comienzo y va disminuyendo a medida que la mano se deforma y desarrolla nódulos.  Sin embargo las consecuencias estéticas no son nada graves comparadas a la barrera que este tipo de Artrosis significa para la realización de actividades cotidianas, como por ejemplo escribir.

Artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla es, junto con la de manos, una de las patologías más frecuentes en pacientes que padecen enfermedades reumáticas.

Suele producirse por el envejecimiento de las articulaciones aunque también puede verse desarrollarse a partir de lesiones o por el desgaste excesivo de la articulación, como sucede en caso de personas que practican ciertos deportes o personas con sobrepeso.

Artrosis de cadera

Se desarrolla con la edad y produce molestias al caminar, subir escaleras y al estar de pie por periodos prolongados de tiempo. El dolor se refleja generalmente en la ingle, rodillas, glúteos y el muslo. También puede generar ciertas dificultades en actividades cotidianas como agacharse para atarse los cordones.

Artrosis lumbar

Este tipo de artrosis afecta las vértebras de la región lumbar de la columna ( L1 – L5) que se ubican en la zona baja de la espalda.  Por lo general el dolor se siente en la zona lumbar aunque puede extenderse a las zonas irradiadas por los nervios que atraviesan esa parte de la columna, como el glúteo y la pierna.

Artrosis cervical

La artrosis cervical afecta a las vértebras ubicadas en la región cervical de la columna (C1 – C7) ubicadas en la base del cráneo. Estas son las encargadas de dar flexibilidad y movimiento al cuello, por lo que sus síntomas pueden fácilmente confundirse con una cervicalgia.

Diagnóstico y tratamientos para aliviar la Artrosis

Causas y factores de riesgo  de la Artrosis

Las causas que determinan cómo empieza la Artrosis no están definidas,  pero encontramos ciertos factores de riesgo que se asocian con su aparición:

  • Edad: la  artrosis  se produce luego de los 50 años, por lo que podemos determinar que el envejecimiento es claramente un factor determinante en esta enfermedad.
  • Sexo: tanto en la artrosis, como en algunas otras enfermedades reumáticas, las mujeres se ven más afectadas por su desarrollo sobre todo después de la menopausia.
  • Genética: es el tercer factor más importante. La artrosis aparece con frecuencia en personas que presentan antecedentes familiares.
  • Estilo de vida: por último las actividades que una persona realice pueden colaborar en la aparición de enfermedades reumáticas: el deporte en exceso, el sedentarismo, el exceso de peso pueden influir en la aparición de artrosis.

Principales síntomas que presenta un paciente con Artrosis

Existen síntomas que se desarrollan específicamente según el tipo de artrosis, aunque en términos generales hay cierta sintomatología común a todos los tipos y que se repite en las distintas zonas afectadas por la enfermedad.

En una etapa inicial se puede percibir dolor articular y crujidos al realizar movimientos en la zona afectada (manos, rodilla, cadera, etc). Este dolor suele disminuir con reposo.

Cuando la enfermedad avanza, el dolor duele ser crónico (con períodos de inactividad)  y no cesa con el reposo.

Diagnóstico y tratamientos para aliviar la Artrosis

¿Cómo saber si tengo Artrosis? Para poder dar con un diagnóstico y responder a esta pregunta es importante contar con un especialista que analice la historia clínica y se ocupe de realizar las exploraciones físicas correspondientes. Este será el encargado de detectar qué patología existe y la gravedad de la misma.

Una vez realizadas las exploraciones físicas y establecer  los antecedentes del paciente, el médico podrá solicitar una radiografía para confirmar su diagnóstico y evaluar el avance y los posibles tratamientos.

Tratamientos existentes para la Artrosis

En la actualidad aún no existe un tratamiento que cure esta enfermedad, sino que lo que se trata es el dolor que la artrosis produce. Así, podemos señalar 3 tipos de tratamientos para el dolor producidos por la artrosis:

  • Antiinflamatorios y analgésicos de rápida acción para bajar el dolor y la hinchazón
  • Tratamiento con medicamentos a largo plazo para mejorar la composición del cartílago frenando el avance de la enfermedad.
  • Cirugía para mejorar o reemplazar la articulación por medio de prótesis.

A parte de los tratamientos para paliar el dolor producido por la artrosis, el diagnóstico temprano y la prevención son indispensables para mejorar la calidad de vida del paciente.

Causas y factores de riesgo  de la Artrosis

Cómo prevenir la artrosis: consejos para tu día a día

Es indispensable empezar a cuidar de la salud de las articulaciones cuanto más temprano posible sea. Sobre todo si se presentan uno o más factores de riesgo de padecer artrosis.

Lo mejor para prevenir esta y otras enfermedades de huesos y articulaciones es seguir un estilo de vida saludable haciendo hincapié en los siguientes  consejos:

  • Mantener una alimentación sana y que aporte las vitaminas y nutrientes necesarios: como calcio y vitamina D.
  • No forzar las articulaciones.
  • Evitar el sedentarismo y realizar rutinas de estiramiento y ejercicio aeróbico que fortalezcan el aparato locomotor.

Es importante empezar cuanto antes con las medidas de prevención, por ello recomendamos tener un especialista que pueda acompañar al paciente desde una fase temprana, ya que esto será lo que marque la diferencia en la evolución de la enfermedad.

¿Tienes más dudas sobre la artrosis? Déjanos tu mensaje y un especialista de nuestro equipo se pondrá en contacto contigo lo antes posible.

 

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