Dentro de la clasificación de enfermedades reumáticas que afectan al aparato locomotor del paciente, podemos destacar la artrosis como una de las más comunes.
En este artículo te explicaremos todo sobre esta enfermedad que afecta a mucha gente. Encuentra aquí la información que necesitas o contacte con nuestros traumatólogos de mano y muñeca en Madrid que podrán asesorarte en una consulta privada.
Qué es la artrosis
Los huesos de nuestro cuerpo están unidos en sus extremos por una cápsula articular que contiene el líquido sinovial. Esta cápsula cartilaginosa que envuelve a la articulación permite la unión y movimiento de los huesos.
La artrosis es una enfermedad reumática que afecta el cartílago que envuelve a las articulaciones produciendo dolor y rigidez.
Tipos de artrosis más frecuentes
Podemos señalar distintos tipos de Artrosis dependiendo de la zona que se ve afectada por esta patología.
Artrosis de manos
Es el tipo más frecuente de artrosis: por lo general tiene un importante factor genético y afecta más al sexo femenino. Comienza a desarrollarse por una articulación hasta llegar a la totalidad de la mano. El dolor que produce es más intenso en el comienzo y va disminuyendo a medida que la mano se deforma y desarrolla nódulos. Sin embargo las consecuencias estéticas no son nada graves comparadas a la barrera que este tipo de Artrosis significa para la realización de actividades cotidianas, como por ejemplo escribir.
Artrosis de rodilla
La artrosis de rodilla es, junto con la de manos, una de las patologías más frecuentes en pacientes que padecen enfermedades reumáticas.
Suele producirse por el envejecimiento de las articulaciones aunque también puede verse desarrollarse a partir de lesiones o por el desgaste excesivo de la articulación, como sucede en caso de personas que practican ciertos deportes o personas con sobrepeso.
Artrosis de cadera
Se desarrolla con la edad y produce molestias al caminar, subir escaleras y al estar de pie por periodos prolongados de tiempo. El dolor se refleja generalmente en la ingle, rodillas, glúteos y el muslo. También puede generar ciertas dificultades en actividades cotidianas como agacharse para atarse los cordones.
Artrosis lumbar
Este tipo de artrosis afecta las vértebras de la región lumbar de la columna ( L1 – L5) que se ubican en la zona baja de la espalda. Por lo general el dolor se siente en la zona lumbar aunque puede extenderse a las zonas irradiadas por los nervios que atraviesan esa parte de la columna, como el glúteo y la pierna.
Artrosis cervical
La artrosis cervical o cervicoartrosis afecta a las vértebras ubicadas en la región cervical de la columna (C1 – C7) ubicadas en la base del cráneo. Estas son las encargadas de dar flexibilidad y movimiento al cuello, por lo que sus síntomas pueden fácilmente confundirse con una cervicalgia.
Artrosis facetaria
Esta lesión se produce debido a un desgaste de cartílago en la articulación facetaria. El síntoma más común al padecer la artrosis facetaria es el dolor lumabar crónico y la entenosis de canal espinal. En los casos más graves el paciente se someterá a una cirugía mínimamente invasiva de artrosis facetaria lumbar llamada rizólisis.
Causas y factores de riesgo de la Artrosis
Las causas que determinan cómo empieza la Artrosis no están definidas, pero encontramos ciertos factores de riesgo que se asocian con su aparición:
- Edad: la artrosis se produce luego de los 50 años, por lo que podemos determinar que el envejecimiento es claramente un factor determinante en esta enfermedad.
- Sexo: tanto en la artrosis, como en algunas otras enfermedades reumáticas, las mujeres se ven más afectadas por su desarrollo sobre todo después de la menopausia.
- Genética: es el tercer factor más importante. La artrosis aparece con frecuencia en personas que presentan antecedentes familiares.
- Estilo de vida: por último las actividades que una persona realice pueden colaborar en la aparición de enfermedades reumáticas: el deporte en exceso, el sedentarismo, el exceso de peso pueden influir en la aparición de artrosis.
Principales síntomas que presenta un paciente con Artrosis
Existen síntomas que se desarrollan específicamente según el tipo de artrosis, aunque en términos generales hay cierta sintomatología común a todos los tipos y que se repite en las distintas zonas afectadas por la enfermedad.
En una etapa inicial se puede percibir dolor articular y crujidos al realizar movimientos en la zona afectada (manos, rodilla, cadera, etc). Este dolor suele disminuir con reposo.
Cuando la enfermedad avanza, el dolor duele ser crónico (con períodos de inactividad) y no cesa con el reposo.
¿Cómo detectar entre artrosis y artritis? Diferencias clave
La artrosis y la artritis son patologías que suelen confundirse aunque no sean lo mismo. En la artrosis, el dolor proviene de lo mecánico, apareciendo o empeorando con el uso de la articulación. Acciones como caminar, escribir, subir escaleras pueden empeorarlo y puede mejorar con el descanso. Al comienzo del movimiento se puede sentir rigidez y cierta limitación que se puede acompañar con crujidos o sensación de roce.
En la artritis, en cambio, la articulación puede estar más hinchada, caliente o sensible y la rigidez matutina suele durar más. Es posible sentir brotes, molestias por la noche o afectación de varias articulaciones a la vez. Si el dolor viene con todos estos síntomas e incluso empeora en el reposo, es conveniente consultar con un especialista para que evalúe el caso y oriente en cuanto al diagnóstico y tratamiento.
Diagnóstico y tratamientos para aliviar la Artrosis
¿Cómo saber si tengo Artrosis? Para poder dar con un diagnóstico y responder a esta pregunta es importante contar con un especialista que analice la historia clínica y se ocupe de realizar las exploraciones físicas correspondientes. Este será el encargado de detectar qué patología existe y la gravedad de la misma.
Una vez realizadas las exploraciones físicas y establecer los antecedentes del paciente, el médico podrá solicitar una radiografía para confirmar su diagnóstico y evaluar el avance y los posibles tratamientos.
¿Qué pruebas se usan para diagnosticar artrosis y qué muestra cada una?
Para diagnosticar la artrosis se realizan evaluaciones de los síntomas, antecedentes, se revisan limitaciones funcionales y luego una exploración física para determinar qué pruebas realizar.
La radiografía es la prueba principal, porque permite ver signos típicos que determinan la artrosis, como el estrechamiento del espacio articular o la presencia de osteofitos.
En algunos casos, la ecografía es la prueba idónea ya que ayuda a valorar tejidos blandos, derrames o signos inflamatorios asociados. Por otro lado, la resonancia se reserva para dudas o cuando se necesita estudiar estructuras de complejo alcance como meniscos, ligamentos o lesiones asociadas.
¿Cuándo la artrosis es grave? Señales de alarma e indicación de infiltraciones o cirugía
Cuando el dolor deja de ser ocasional y comienza a afectar de forma negativa la vida diaria del paciente, se puede decir que la artrosis es grave. Se considera incapacitante cuando hay dolor persistente pese a las medidas conservadoras que se hayan tomado, sumado a la pérdida notable de movilidad o dificultades para realizar actividades básicas de la vida diaria. En esos casos, conviene revisar el tratamiento y valorar alternativas.
Las infiltraciones, como ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas, pueden plantearse en artrosis leve o moderada cuando el dolor no llega a mejorar lo suficiente con ejercicio, fisioterapia y control de cargas.
La cirugía se considera ya cuando existe un deterioro avanzado y el dolor limita de forma importante la vida del paciente, pese a los tratamientos aplicados. El objetivo, en todos los casos, es recuperar la mayor funcionalidad posible y mejorar la calidad de vida, evitando que el paciente sufra el dolor de manera permanente.
Tratamientos existentes para la Artrosis
En la actualidad aún no existe un tratamiento que cure esta enfermedad, sino que lo que se trata es el dolor que la artrosis produce. Así, podemos señalar 4 tipos de tratamientos para el dolor producidos por la artrosis:
- Antiinflamatorios y analgésicos de rápida acción para bajar el dolor y la hinchazón
- Tratamientos con células madres para la artrosis, ya que este método es de gran ayuda para las enfermedades autoinmunes
- Tratamiento con medicamentos a largo plazo para mejorar la composición del cartílago frenando el avance de la enfermedad.
- Cirugía para mejorar o reemplazar la articulación por medio de prótesis.
A parte de los tratamientos para paliar el dolor producido por la artrosis, el diagnóstico temprano y la prevención son indispensables para mejorar la calidad de vida del paciente.
Ejercicios y hábitos que mejor funcionan para frenar síntomas
En artrosis, el reposo total suele empeorar el problema a medio plazo ya que genera aun mayor rigidez. Lo mejor que se puede hacer, es una serie de movimientos bien pautados, ya que mejorará la movilidad, reduciendo la rigidez y ayudando a que la articulación tenga mejor sostén desde la musculatura. El objetivo no es forzar, sino recuperar la función con seguridad y constancia.
Se recomienda combinar fortalecimiento con movilidad articular y actividad de bajo impacto como caminar, hacer bicicleta suave o ejercicios en el agua.También ayuda cuidar la carga diaria evitando picos de esfuerzo, alternando actividad con descanso, y manteniendo hábitos que protejan la articulación, como controlar la carga de peso si existe sobrecarga.
Es importante que el plan sea realista y sostenible haciendo rutinas cortas, frecuentes y ajustadas a síntomas lo que dará mejores resultados generando progreso constante.
Cómo prevenir la artrosis: consejos para tu día a día
Es indispensable empezar a cuidar de la salud de las articulaciones cuanto más temprano posible sea. Sobre todo si se presentan uno o más factores de riesgo de padecer artrosis.
Lo mejor para prevenir esta y otras enfermedades de huesos y articulaciones es seguir un estilo de vida saludable haciendo hincapié en los siguientes consejos:
- Mantener una alimentación sana y que aporte las vitaminas y nutrientes necesarios: como calcio y vitamina D.
- No forzar las articulaciones.
- Evitar el sedentarismo y realizar rutinas de estiramiento y ejercicio aeróbico que fortalezcan el aparato locomotor.
Es importante empezar cuanto antes con las medidas de prevención, por ello recomendamos tener un especialista que pueda acompañar al paciente desde una fase temprana, ya que esto será lo que marque la diferencia en la evolución de la enfermedad.
¿Tienes más dudas sobre la artrosis? Déjanos tu mensaje y un especialista de nuestro equipo se pondrá en contacto contigo lo antes posible.



2 comentarios en «Artrosis: síntomas, tratamientos y prevención»
Buenas tarde quería consultarle que tengo varias semanas con dolores en las articulaciones mis dedos y aveces me da como corriente x favor me pueden ayudar gracias
Buenos días Yulibel,
Muchas gracias por tu comentario y lamentamos la situación en la que te encuentras. En tu caso, será necesario una evaluación previa y una revisión exhaustiva de tu historial médico. Una vez estudiado tu caso de manera individualizada, nuestros profesionales te ofrecerán el tratamiento más adecuado acorde a tu patología y/o enfermedad.
No dudes en ponerte en contacto con nuestros traumatólogos especialistas en el siguiente enlace: https://elgeaditraumatologia.com/contacto/
Un saludo.