Diagnostico, síntomas y tratamiento de la bursitis de rodilla

La rodilla es uno de los sistemas de articulación más sensibles y más utilizados del cuerpo humano. Como tal, está expuesto a padecer muchas lesiones que afectan a nuestra rutina impidiéndonos realizar actividades tan sencillas como andar o simplemente salir de la cama. Entérate de todo lo que tienes que saber sobre la bursitis de rodilla, cómo detectarla a tiempo y cómo evitarla aquí.

¿Qué es la bursitis de rodilla?

La bursitis consiste en la inflamación de una estructura posicionada cerca de la articulación llamada bolsa serosa. Estos pequeños sacos o bolsas, conocidos como bursas, amortiguan y facilitan los movimientos reduciendo la fricción entre las diferentes estructuras óseas, tendones y musculatura. Al inflamarse, las bursas, aumentan el flujo de líquido que puede aparejar un hematoma si existieran vasos sanguíneos rotos.

¿Qué son las bursas y cuáles existen?

Como lo hemos mencionado, las bursas son pequeñas bolsas llenas de líquido articular o sinovial. Este líquido viscoso es el responsable de la lubricación que resulta en la reducción de la fricción entre todas las partes involucradas en las articulaciones del sistema esquelético, ligamentos y tendones.

Cómo puedo prevenir la bursitis de rodilla

Síntomas más comunes de la bursitis de rodilla

Los síntomas de esta lesión de rodilla, suelen comenzar de un modo gradual y empeorar progresivamente. El paciente padecerá de hinchazón y sensibilidad al tacto, notará que se eleva la temperatura de la parte afectada de la rodilla, causando cierto calor en la zona (también puede ser un indicador de infección) y podrá padecer de dolor al caminar o incluso en reposo. En caso de que existiera una bursitis hemorrágica además habrá un hematoma completamente visible.

Otros síntomas comunes de la bursitis de la rodilla son dolor al realizar flexión o extensión de la articulación, cojera o rengueo, rigidez de la zona y limitación del movimiento.

Metodologías para el diagnóstico de la bursitis de rodilla

Esta patología o lesión en la rodilla es frecuentemente diagnosticada por un profesional en traumatología a través de una simple exploración física y la historia clínica. Habitualmente el médico traumatólogo hará lo siguiente:

  • Cotejará y observará el estado de ambas rodillas, de este modo podrá detectar si existe una notable hinchazón.
  • Presionará y palpará la rodilla afectada para detectar si existe una elevación de la temperatura, hinchazón o dolor al tacto.
  • Comprobará si existe un enrojecimiento u otros signos de infección en el área a tratar.
  • Realizará cuidadosos movimientos para detectar la extensión del dolor al doblar o flexionar la rodilla y si la amplitud de movimiento se encuentra afectada.

Metodologías para el diagnóstico de la bursitis de rodilla

Diagnóstico por imágenes

Si bien la bursitis de rodilla puede ser diagnosticada a través de una exploración clínica, el traumatólogo, en muchas ocasiones, con el objetivo de descartar otras lesiones con síntomas similares a los de la bursitis, el médico podría solicitar pruebas diagnósticas complementarias.

Las pruebas de diagnóstico por imagen más comunes para diagnosticar la Bursitis son la resonancia magnética o RM, la ecografía y las radiografías.

¿Cómo tratar la bursitis de rodilla?

Una vez que se confirme el diagnóstico de esta lesión, el traumatólogo procederá a diseñar un plan de tratamiento médico y rehabilitación. El tratamiento de la bursitis dependerá de la extensión de la lesión y el daño existente en rodilla del paciente.

Si existiera infección, el tratamiento deberá incluir la toma de medicamento para evitar la extensión de la infección. Mientras que en una bursitis de rodilla en sus comienzos la aplicación de frío, o crioterapia, por cortos lapsos de tiempo y el reposo podrán evitar la evolución de la lesión.

Su médico traumatólogo podrá indicar para el tratamiento no invasivo de esta lesión de rodilla medicamentos antiinflamatorios o antibióticos, aspiración del líquido sinovial e infiltración de cortisona, electroterapia y masajes.

En aquellos casos más graves, los cuales no se puedan solucionar con tratamientos no invasivos, se indicará un tratamiento quirúrgico a través del cual se procederá a retirar la bolsa afectada.

Cómo tratar la bursitis de rodilla

Causas que desencadenan la bursitis de rodilla

En su mayoría las lesiones de rodilla tienen su raíz en la repetición de movimientos, sobrecarga de las articulaciones, traumatismos y microtraumatismos repetitivos.

Adicionalmente la bursitis de rodilla puede ser causada por movimientos que se mantienen por tiempo prolongado causando una presión continua en la articulación lo que provoca una posterior inflamación.

Entre otras causas que elevan la posibilidad de padecer esta patología, se encuentra la práctica frecuente de deportes como el running, el voleibol, el fútbol u otros deportes de contacto.

La sobre exigencia de las articulaciones y especialmente la rodilla como resultado de golpes, caídas y un peso excesivo puede resultar no solo en una bursitis sino también en muchas otras lesiones como esguinces de rodilla, tendinitis rotuliana, rotura de ligamentos cruzados y muchas otras. Si realizas ejercicio frecuentemente y sufres de esta u otra lesión puedes hacer una consulta con un especialista de traumatología en lesiones deportivas.

Existen también patologías preexistentes que pueden hacer al paciente más vulnerable a padecer la bursitis como las siguientes: condromalacia rotuliana, déficit biomecánico, reuma o gota, diabetes y otras enfermedades.

Diagnostico, síntomas y tratamiento de la bursitis de rodilla

¿Cómo puedo prevenir la bursitis de rodilla?

Para intentar prevenir esta patología es fundamental que se actúe evitando las causas que la desencadenan. Si realizas ejercicio físico frecuentemente deberás procurar no exponer a tus articulaciones y rodilla a padecer de pesos excesivos y movimientos repetitivos y muchas veces mal ejecutados. Es importante que al realizar una rutina deportiva cuentes con el apoyo de un profesional para adaptarla a tus posibilidades físicas y lograr los mejores resultados sin causar lesiones en tu rodilla o en otras zonas del cuerpo. Si en tu trabajo debes someter a tus rodillas a largos períodos de tiempo flexionadas es importante que tomes todas las medidas necesarias para reducir los riesgos de padecer una bursitis de rodillas al mínimo.

Es primordial que antes de diseñar una rutina deportiva consultes con un profesional para que se ajuste adecuadamente a tus posibilidades sin causarte lesiones. En Elgeadi Traumatología contamos con los mejores especialistas de rodilla para aclarar tus dudas. Pide cita en la mejor clínica de traumatología de Madrid.

Deja un comentario