El hombro es una articulación con una gran amplitud de movimiento, lo que también la hace susceptible a diferentes lesiones. Entre ellas se encuentra la rotura de labrum de hombro, que puede afectar a su funcionamiento y estabilidad.
¿Qué es una rotura de labrum de hombro?
La rotura de labrum de hombro es una lesión que se produce cuando el labrum se desgarra o se separa parcialmente de la articulación. El labrum es un anillo de tejido resistente y flexible que rodea la cavidad del hombro y ayuda a mantener la cabeza del húmero en su posición.
Qué función tiene el labrum en la estabilidad del hombro
El labrum cumple un papel importante en la estabilidad y el funcionamiento de la articulación. Sus principales funciones son:
- Aumentar la profundidad de la cavidad del hombro, para mejorar el encaje de la cabeza del húmero.
- Favorecer la estabilidad de la articulación, especialmente durante movimientos amplios.
- Servir como punto de unión para ligamentos, tendones y otras estructuras que estabilizan el hombro.
- Ayudar a distribuir las cargas que recibe la articulación durante el movimiento.
Qué tipos de lesión del labrum pueden aparecer en el hombro
Las lesiones del labrum pueden clasificarse según su localización y el mecanismo que las produce. Entre las principales se encuentran:
- Lesión de Bankart: afecta a la parte anteroinferior del labrum y suele estar relacionada con episodios de luxación anterior del hombro.
- Lesión SLAP: se produce en la zona superior del labrum, donde se inserta el tendón de la porción larga del bíceps.
- Lesión posterior del labrum: afecta a su región posterior y puede aparecer por traumatismos, movimientos repetitivos o determinadas actividades deportivas.
- Lesiones degenerativas: se desarrollan por el desgaste progresivo del tejido y son más frecuentes con el paso de los años.
¿Qué síntomas produce una rotura de labrum de hombro?
Los síntomas de una rotura de labrum de hombro pueden variar según la zona y el alcance de la lesión. Los más habituales son dolor, chasquidos al mover el brazo y sensación de inestabilidad, especialmente durante determinados movimientos o esfuerzos.
Cómo reconocer dolor, chasquidos o sensación de hombro inestable
Estas molestias pueden aparecer de forma aislada o combinarse entre sí. Cada una suele manifestarse de manera diferente:
- Dolor: suele sentirse en el interior del hombro y puede aumentar al levantar el brazo, realizar movimientos por encima de la cabeza o hacer fuerza.
- Chasquidos: pueden aparecer clics, crujidos o una sensación de enganche dentro de la articulación al mover el hombro.
- Sensación de inestabilidad: el hombro puede sentirse poco firme o dar la impresión de que se desplaza o puede salirse de su posición.
Qué síntomas aparecen al lanzar, levantar peso o hacer deporte
Las actividades que exigen fuerza o movimientos amplios del hombro pueden hacer más evidentes los síntomas de una lesión del labrum:
- Al lanzar: puede aparecer dolor durante el movimiento, pérdida de fuerza o dificultad para lanzar con la misma precisión y potencia.
- Al levantar peso: es frecuente sentir dolor, debilidad o molestias al cargar peso, especialmente con el brazo elevado.
- Al hacer deporte: los movimientos repetitivos pueden provocar dolor, chasquidos, pérdida de rendimiento o sensación de inseguridad en el hombro.
Cuándo una luxación de hombro puede asociarse a lesión del labrum
Una luxación puede provocar una lesión del labrum cuando la cabeza del húmero se desplaza fuera de su posición y daña este tejido. Esta asociación es especialmente frecuente en las luxaciones anteriores, que pueden causar una lesión de Bankart.
Tras una luxación, la persistencia de dolor o la sensación de que el hombro sigue siendo inestable pueden hacer sospechar que existe una lesión asociada del labrum.
¿Cómo se diagnostica una rotura de labrum de hombro?
El diagnóstico de una rotura de labrum de hombro comienza con la valoración de los síntomas y una exploración física de la articulación. Las pruebas de imagen permiten después confirmar o precisar el tipo y alcance de la lesión.
Qué pruebas clínicas orientan el diagnóstico de lesión labral
Durante la exploración, el traumatólogo puede realizar diferentes pruebas y movimientos para comprobar cómo responde el hombro. Entre los principales aspectos que se valoran se encuentran:
- Movilidad del hombro: para detectar dolor o limitaciones al mover el brazo en diferentes direcciones.
- Fuerza muscular: permite comprobar si existe pérdida de fuerza y en qué movimientos aparece.
- Pruebas de estabilidad: ayudan a identificar si el hombro se desplaza más de lo normal o existe sensación de inestabilidad.
- Maniobras específicas: determinados movimientos y posiciones pueden reproducir el dolor o los chasquidos asociados a una lesión del labrum.
Qué aporta la resonancia o artroresonancia en el labrum del hombro
La resonancia magnética permite observar con detalle los tejidos del hombro. En algunos casos se utiliza una artroresonancia, que emplea contraste dentro de la articulación para visualizar mejor determinadas lesiones. Estas pruebas permiten:
- Localizar la lesión y determinar qué parte del labrum está afectada.
- Valorar el tipo y la extensión de la rotura.
- Detectar otras lesiones asociadas en los tendones, ligamentos u otras estructuras del hombro.
- Planificar el tratamiento a partir de las características de la lesión.
Qué debe valorar el traumatólogo antes de decidir el tratamiento
La decisión sobre el tratamiento no depende únicamente de lo que muestran las pruebas de imagen. El traumatólogo debe valorar diferentes factores, como:
- El tipo, localización y extensión de la lesión.
- La intensidad de los síntomas y cómo afectan a las actividades habituales.
- El grado de estabilidad y movilidad del hombro.
- La edad y el nivel de actividad física de la persona.
- La presencia de otras lesiones asociadas.
- La respuesta a tratamientos previos, como fisioterapia o reposo.
¿Qué tratamiento tiene una rotura de labrum de hombro?
El tratamiento de una rotura de labrum de hombro depende del tipo de lesión, los síntomas y el grado de inestabilidad de la articulación. Según cada caso, puede optarse por un tratamiento conservador con fisioterapia o por una reparación mediante cirugía.
Cuándo puede mejorar una lesión del labrum con fisioterapia
La fisioterapia puede ser suficiente cuando la lesión no provoca una inestabilidad importante y los síntomas permiten mantener una buena función del hombro.
El tratamiento busca reducir el dolor, recuperar la movilidad y fortalecer la musculatura que ayuda a estabilizar la articulación.
La evolución debe valorarse de forma progresiva para comprobar si el hombro recupera su función y permite volver a las actividades habituales sin molestias importantes.
Cuándo se recomienda cirugía artroscópica para reparar el labrum
La cirugía puede recomendarse cuando existe una lesión que provoca inestabilidad persistente, luxaciones repetidas o síntomas que limitan de forma significativa la actividad y no mejoran con el tratamiento conservador.
La reparación suele realizarse mediante artroscopia de hombro, una técnica mínimamente invasiva que permite acceder a la articulación a través de pequeñas incisiones y reparar el labrum lesionado.
En Elgeadi Traumatología contamos con especialistas en el diagnóstico y tratamiento de las lesiones de hombro. Si presentas dolor, inestabilidad u otras molestias, pide cita para una valoración especializada.




